En busca del "dorado"
En Xirivella (Valencia), debido a las necesidades de trabajo en su familia, esta tuvo que irse en busca del "Palacio Dorado"; encontrándolo en lugares pantanosos, de barro, de marisma, de insectos; allí fueron en busca del “Palacio Dorado”. (¡Islas del Guadalquivir/ donde se fueron los moros/ que no se quisieron ir!».)
Fue una aventura que podría haber sido rodada para una película y que, en este caso en el plantel de actores y actrices, figuraron. mis padres y mi hermana, estando como extra quien suscribe, en ella tuvieron que hacer uso de los "caminos de hierro" (trenes) estos construidos en los años 50, aparte de su conformación mecánica y metálica, los interiores de sus vagones eran de madera, los asientos corridos iván revestidos de ule o skai, la calor era producida por aquella máquinas de vapor al quemar el carbón.
Paquito que, como niño inquieto, se pasaba el viaje asomándose a la ventana, corrida hasta la mitad y que había que cerrarla del todo al paso de túneles, pues el humo que ocasionaba “carbonilla” pintando esta de “negro” como si fuese el rey Baltasar.
Visita S. M. Rey Alfonso XIII
La tardanza de Valencia a Sevilla era de 24 horas, con multitud de paradas en pueblos y teniendo un cambio de vías en Alcázar de San Juan (Ciudad Real).Todo mágico.
Se iniciaba un recorrido lleno de incertidumbre,
sin conocer con certeza sus tesoros, sin poder descifrar a plazo corto los
enigmas
Al día siguiente se tuvo que hacer uso de la llamada “viajera· (autobús) de poco motor de fuerza, de neumáticos suficientes para sortear caminos de asfalto y tierra y con una línea “nada depurada) voluminosa y en su parta alta, preparada para cargar cajas, maletas, sacos, enseres, etc.
La historia cuenta que el principal promotor de compras de tierras, fue Rafael
Beca Mateos y que después de adquirir miles de Has. a la Empresa R. Beca allí a
los que valencianos que fueron llegando, se les estimaron como dioses, ya que
estaban capacitados para convertir tierras salitrosas en superficies bien
lavadas a bases de lluvia y riego.
Aquel pueblo sin ser conocido y que estaba a pocos Kms. del Guadalquivir, se pensó que estaba ya construido; lejos de la realidad (como en la película del momento) se creyó lleno de oro y un paraíso terrenal como obsequio para los humanos, prometiendo regresar para purificar la ciudad.
Todo parecía diabólico como “si los dioses construyeron la ciudad que se le conocía como El Puntal”, un pueblo que pronto la acción se trasladaba a la España del año 1941. Lo cierto es que el "oro" que buscaban los pioneros, lo encontraron en forma de ¡Arroz!.



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