Con la "Mili" y sin "Pili"
Celebración Patrona del Cuerpo de
Intendencia en Sevilla
Campo de de pruebas militares. "Las Canteras"
El lugar era quizás bucólico, muchos árboles y con "barracones", donde alguno, utilizando el ingenio y con posibles en su familia, utilizaba el enchufe que había de forma aislada y en el tronco de alguno de ellos, situaba una legendaria afeitadora.
La
comida era suficiente para no dejar nada en "marmitas" o platos,
quizás ayudaría el cansancio previo, tras hacer gimnasias, charlas militares,
imaginarias y otros.
En
el campamento, casi siempre nos daban permiso de forma irregular, quedábamos de
acuerdo para vernos, en Los Remedios - Sevilla, en su nº. 20, cuando no
coincidíamos a veces; se sorteaban artimañas, como "cambiar tareas" y
cuál sería la sorpresa de nuestro amigo-paisano, que, al llegar a la entrada de
aquel domicilio, ya habíamos llegado el primero.
Una
vez terminado el periodo de instrucción de tres meses, nos trasladaron a
Sevilla, frente a los Jardines de Murillo; hoy convertido el Acuartelamiento en
Diputación Provincial de la Ciudad.
Nuestro amigo al ser de estatura alta, fue destinado a Capitanía
General y con ello nuestra relación de amigos-hermanos en parte se extinguió.
No obstante, nuestra amistad continuó,
siempre con estrategias, sorpresas o vivencias insólitas, estábamos en el
C.M.R. con los compañeros, Castellano, Bolaños de Sevilla y Martín de
Castilleja de la C.
La
oficina en la que estaba el "militar" que suscribe,
tenía una ventana hacia la C/ Gral. de los Ríos y de tanto abrir estas para
atemperar el lugar o para asomarnos, hicimos una relativa amistad con una chica
que vivía enfrente, Pili, pero quien busque algo más, nunca
hubo ocasión de vernos juntos de paseo por aquellos Jardines que citamos.
Si
hubo un "sucedido" que al principio nos pasó por
aquella poco avezada juventud y al llegar a una gran ciudad, siendo víctima de
una "novatada". Al partir
por las calles contiguas al Cuartel, para entrar después de un corto permiso,
nos interrumpió un "señor"
con buenos modales y siendo un poco imperativo, nos "invitó" a que le siguiéramos a la Comisaria de la
Policía, ya que siendo las ocho de la tarde, estábamos en horas que debiéramos
haber pasado lista en el Cuartel.
Cual
fue nuestra sorpresa, cuando nos engañó y nos dijo que la Comisaria de la
Policía estaba cerrada y que deberíamos hacer noche juntos hasta la mañana
siguiente que abrirían. Ya en la habitación y que él susodicho "afeminado" había alquilado en
una vetusta pensión y al ver sus sospechosos roces, tuvimos precaución, tomamos
con prisas los zapatos y escalera abajo que casi tropezamos; huimos por
aquellas calles de los Jardines camino del Cuartel.
De
la vida militar podíamos contar cosas jocosas, pero ello llevaría a situar
muchos folios mecanográficos, del paisano y del exponente. Veníamos en una
furgoneta que siempre nos acordamos, ya que Antonio era el "pescaero" donde
se brindaba a traernos a Sevilla casi siempre en las primeras horas de los
lunes, cuando él se desplazaba al “Barranco” para hacer acopio del pescado
pertinente.
Dentro del Servicio Militar, hicimos tres Guardias "principales" y 111 "imaginarias" (empezamos con uno, después con uno y finalmente estas imaginarias; terminaron con uno, con nosotros ya cansados). (Perdón por el mal chiste) en el Cuartel que era usado por Ingenieros en la Avenida de Eduardo Dato, a la derecha de la bajada del puente. Estando de Guardia en las horas que teníamos asignadas, dimos entrada a un "Jefe de día" por no "solicitar la consabida contraseña"; aunque paradójicamente, estos visitaban los acuartelamientos de noche, Otra vez y al tener la graduación de Cabo, enviamos a un soldado arriba de la terraza del Cuartel para que recogiera la bandera, tocada la clásica pieza que obligaba a ello; como el soldado se perdió en el camino a la parte indicada, tuvimos que sufrir por las dos infracciones, dos "visitas al calabozo".
Como resumen, podemos decir que aquel tiempo vivido fue bueno, allí aprendimos parte de lo que es la vida, cuando la juventud había que decirle adiós, tuvimos buenos amigos; como los citados y otros que aprovecharon sus apellidos y nos encontramos con un Colón y un Franco; lógicamente anteponiéndoles el nombre de Cristóbal y Francisco, el primero era gaditano hasta los huesos, nos cantaba según momentos, toda clase de chirigotas y otras modalidades de sus conocidos carnavales. Él otro nos "tomaba el pelo" y más cuando por alguna falta, pasábamos por sus tijeras para disminuirnos un poco el cabello. De Jefes siempre recordamos sus mejores enseñanzas como Tenientes, Grosso, Guerra, Mesa, y un largo etc.
En el año 2016, hubo en la Plaza de España, un acto relativo a dicha Agrupación y que ahora colocamos el debido enlace.
>>> YouTube·HISTORIA TV·22 may 2024
>>> https://youtu.be/l5AFpVOWSvI;
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