De tal palo, tal astilla.

 ¡ De tal palo, tal astilla  !!

                                Foto - Paco Soler                 

        Recordado amigo Curro: Cuando en la ciudad del Vaticano, todo parece que llega a la normalidad, las gentes ya no ocupan la plaza que, con motivo del funeral del Papa Francisco, se fueron ubicando en ella, hoy este tocayo tuyo; al estar presente en el Templo Parroquial de nuestra Isla Mayor y delante de tu féretro, sacó de su bolsillo lentamente y para que nadie lo viese, un pañuelo y secar con el los ojos que estaban húmedos.          

        Estamos a pocos metros de tu caja luctuosa y nos viene el recuerdo de aquellos días en que la amistad nos unía, cuando en las varias carpinterías en las que estabas en compañía de tu padre y hermanos, acudíamos para hacerte un modesto encargo. Allí observamos que tú estabas recogiendo aserrín o estabas cubierto de él, aprendimos casi siempre por ti, que una regla del buen hacer del carpintero, era medir dos veces y cortar solo una.

          Que equivocados al pensar cuando un clavo, debía de sacar otro clavo. Muchas veces observamos en vosotros los hermanos, que nadie era principiante, todos trabajabais como expertos en la transformación de esos árboles que estaban en la naturaleza y que en sus lugares se cambiaban en una mesa, una silla, una cocina, una repisa o un escritorio.

          Recordamos aquellas horas en que te mostrabas inquieto, porque el lápiz de señalar se había extraviado. Qué lecciones nos dabas, decías que: “Los árboles nunca mueren; son los insectos, las enfermedades y el humano quienes los matan". La naturaleza los creó, y tú con tablas, las ensamblabas, la lijabas o las pintabas.

          Hoy Curro dejamos ante este féretro, el saber de tu buenomía y nos hace pensar que fuiste tan bueno como las herramientas que usabas; sabias lo que era un buen formón bien afilado y reíamos cuando este caía sobre tu pie; en definitiva, no queremos molestarte en este sueño que ahora inicias desde ese receptáculo mortuorio, en camino de encontrar la gloria celeste y sabemos que ya gozas de ella porque tu religiosidad afloraba siempre.

          Aseguramos que tú no te equivocabas, creemos que encontrabas formas de cómo mejorar los pedidos que te formulaban; porque te esmerabas en ellos, al darles vanguardistas formas.

          Hoy ante este sombrío lugar, nos encontramos con un “pajarito” que estaba en el Cementerio de Ntra. Sra. de la Esperanza y trasladó, que habías solicitado a tu esposa en tus últimas fechas, cuando la “aurora” se acercaba a tu ventana, para darte la bienvenida al nuevo dia. Que deseabas que sonase en tu postrera morada, alguna marcha sacra o cofrade y tras descartes, se aprobó aquella procesional “Pasan los campanilleros” compuesta por Manuel López Farfán en el año 1,924.

          Hoy aquí estábamos parte de aquellos amigos, que poseíamos una caseta de feria en esta Isla, llamada “La Guardería”: el titulo correspondía a la prole que conformaban todas las parejas. Hoy hemos recordado frases o palabras que tanto te caracterizaban.

          Pero en ese tiempo que permanecimos frente aquella funesta caja, realizada por uno especialista-colega funerario, allí faltaba la voz, que desde muchos años atrás, llegaba a nuestros tímpanos; ya envejecidos hoy, cantos lúgubres de los entierros, como el Gorigori” y que tan sonoro y serio interpretaba tu más cercano padre, d.e.p.

          Hoy repasando vivencias Curro, hemos sabido que no te ocurrió como aquel carpintero, permítenos la broma; era el colmo: “Tenía este una hija “listilla” y se casó “con un listón”. Por favor cuéntalo por ahí.   

          Auguramos te encuentres en ese Paraíso Celeste, en compañía de familiares, vecinos o amigos que siempre; unos te quisieron y otros se destacaban por corresponder a tú sana amistad. No te olvides de fabricarnos unas mesas y millares de sillas “gloriosas” para cuando seamos llamados para estar junto a ti; podamos gozar de tu acertado verbo y hagamos variados comentarios entre ellos los deportivos, musicales, fotográficos y un largo etc. Un enorme abrazo.


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